Emigrantes a Alemania en los 60′: el impacto del “progreso”.

Entre 1964 y 1973, salieron de España practicamente 1,5 millones de personas (para que os hagáis una idea, Castilla-La Mancha no cuenta con mucho más de 2 millones de habitantes en la actualidad). Esto suponía que el 10% de la población española tuvo que emigrar alguna vez, generalmente a Europa, en este periodo de tiempo. Normalmente lo hacían a Suiza, Alemania o Francia. El perfil del emigrante era un hombre casado, de entre 20-34 años que estaría trabajando fuera de casa entre 4 y 8 años. Partieron desde muchas zonas, pero sobre todo de Galicia y Andalucía.

Los motivos podían ser variados, más o menos importantes a nuestros ojos. Normalmente buscaban ganar más dinero para pagar sus deudas en España y tener acceso a una vida mejor. A la vista está que, aunque trabajaran de 10 a 14 horas al día, como en España, el sueldo era muy superior. El título de cierta película, “1 franco, 14 pesetas” nos habla del poder que la moneda gala tenía al cambio con la española. Cobrar, pongamos por ejemplo, 300 francos, equivalía a ingresar unas 4.200 pesetas, lo cual era una fortuna.

En el video que acompaña esta entrada podemos ver la sorpresa que se llevan los protagonistas de la susodicha película al llegar al servicio del hotel donde se alojan en Suiza, a parte de otras maravillas como la educación pública y gratuita o la ausencia de un estado que ejercía un excesivo control sobre sus ciudadanos.

Anuncios